
PRIMERA PARTE |
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| Cultivos industriales. |
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La prohibición de 1937 tubo como objetivo principal inhibir el uso recreativo de la Cannabis y como secundario abrir espacios en el mercado industrial para otras fibras como las sintéticas que vendrían a reemplazar al cáñamo en la confección de cueras, tejidos industriales, producción de determinados “papeles de seda”. Estos cultivos nunca fueron totalmente erradicados porque se adaptaron a la norma de solo utilizar variables monoicas, (hermafroditas) libres de THC, principio activo responsable por el efecto psicotrópico de la Cannabis. De esta forma, en diversos países europeos siempre se ha cultivado cáñamo para producir el papel de fumar que luego es exportado a Holanda y utilizado para armar los porros. En América latina los cultivos industriales de cáñamo son utilizados en la confección de alpargatas, lonas, fibras industriales y una extensa lista de productos “no fumables”. Actualmente, impulsados por el movimiento antiprohibicionista, por la militancia internacional, por el enorme éxito comercial de las ferias cannábicas en muchos países y por los incentivos subvenciones, además de la consabida demanda, radican en los beneficios agrícolas y en las ventajas ecológicas.
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