CAPITULO 2
 
Estructura química de la Cannabis Sativa
 

 

Propiedades psicoactivas. Correlación con la estructura química de las hormonas que existen en nuestro cerebro. Su uso industrial para la producción de fibra de cáñamo. Diferencias entre Cannabis Sativa, Índica y Ruderalis.

Los pueblos de la antigüedad conocieron los efectos y las aplicaciones de la Cannabis a través de los descubrimientos revelados de forma chamánica y empírica. La ciencia ortodoxa sólo comenzó a interesarse por la Cannabis a partir de 1964, cuando el Dr. Rafael Mechoular, de la Universidad de Tel Aviv, Israel, aisló el principio activo y lo denominó THC  delta-9-tetrahidrocanabinol.

A comienzos del tercer milenio, podemos afirmar que a pesar de la larga convivencia de la Cannabis con el hombre y pese a los casi cuarenta años de estudio sobre sus propiedades y efectos, aún es mucho lo que desconocemos sobre su biología; ni siquiera hay una clasificación botánica definida.

Inicialmente, los botánicos la incluyeron en la familia de las ortigas (urticaciae); posteriormente la consideraron como emparentada con las higueras (moraceae). Actualmente la tendencia es considerarla como una familia específica: la de las cannabináceas , conformada sólo por la Cannabis y el humulus.

Tampoco hay un consenso definitivo sobre cuántas especies existen: sin lugar a dudas, por lo menos tres: la Cannabis Sativa, la Cannabis Índica y la Cannabis Ruderalis. La distinción entre las especies reside en sus modos de crecimiento, en las características de sus semillas y en la diversidad de la estructura de sus fibras. Si bien las tres especies poseen canabinoides, sus agrupaciones se establecen de formas bien diferentes. El THC sólo se encuentra en la resina de las flores, es decir, está totalmente ausente en las hojas y tallos. Por eso, en algunos países se permite plantar, con fines industriales, para obtener la fibra antes de que la planta florezca.