
CAPITULO 5 |
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| Politica y cuestion social |
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Legislación sobre drogas. Reflexiones sobre la farmacopea política, el Estado terapéutico y la inquisición farmacrática. Paradigmas utilizados para catalogar a las sustancias como “legales” o “ilegales”. “La marihuana y la heroína las venden los traficantes; los cigarrillos y el alcohol los venden los comerciantes” Thomas Szaz Se entiende por droga cualquier sustancia, natural o sintética que, introducida en el organismo humano, provoque alteraciones psíquicas y a menudo también orgánicas creando un estado placentero que motive a la persona a volver a utilizarla hasta acabar haciéndose dependiente de dicha sustancia. Las principales, por orden aproximado y creciente de toxicidad, son: la Cannabis, la nicotina, el alcohol, la cocaína, las anfetaminas, los barbitúricos y la heroína, entre otros. La Cannabis sobrepasa el carácter de droga para convertirse continuamente en un enfrentamiento entre la lógica y lo establecido. El continuo debate sobre su despenalización trasciende las referencias de lo que es saludable y lo que es nocivo para convertirse, en realidad, en una discusión sobre el derecho de los poderes establecidos a decidir, por motivos políticos y económicos, qué es bueno y qué no lo es. Se trata de un debate sobre la libertad individual para decidir y, si es necesario, para equivocarse. Expertos en la materia, como José Luis Díez Ripollés, plantean la paradoja de si es preciso prohibir lo malo o enseñar a distinguirlo: |
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